Comenzaré Otra Vez…
Lcda. Brenda Y. Torres Fred
“Que cada obstáculo que enfrentes sea un trampolín que te impulse a alcanzar tus sueños”
B. Torres Fred
Sueños inconclusos, metas no alcanzadas, proyectos no terminados, sentimientos heridos. ¿Te identificas? Si tu respuesta es si, a ti te escribo hoy. Tal vez rogabas que el año 2009 terminara con la ilusión de días mejores. Terminar significa “Poner fin” “decir adiós”. Por lo tanto el 2009 terminó ponle fin y atrévete a comenzar otra vez. Un poeta escribió:
“Cada capítulo que termina
Nos guía hacia nuevos comienzo.
El pasado que dejamos
Significa un futuro que estamos ganando”Cada cambio que completa el presente
Establece el escenario para nuestro mañana,
Y cómo tropezamos con cada desafío
Nos ayuda a determinar nuestras alegrías o tristezas.
Te invito a que te acerques al mañana con un firme y fuerte corazón, deja toda aprensión a un lado y camina llenando tu corazón de confianza en Dios a medida que avanzas hacia el frente. No te angusties por lo que no fue o por lo que pudo haber sido. Concéntrate en lo que tienes, Te tienes a ti y una nueva oportunidad de comenzar.
Hacer la diferencia… ¡Hace la diferencia!
No es un secreto el estado en que se encuentra nuestro país y su economía, pero más allá de la economía se encuentra la gente. Un pueblo de luchadores incansables, de seres humanos extraordinarios que trabajan por sus familias y sus futuras generaciones. Sin importar el sacrificio y con la frente en alto. Es a ustedes a quien me dirijo. No a los que solo se quejan y se niegan a cambiar sus actitudes de cobardía, miedo y frustración.
De niño aprendí que la diferencia entre unos y otros no es la raza, el color, el sexo y mucho menos la ideología política o religiosa; aprendí que la diferencia constituye en las acciones, en los valores y más aun en la actitud frente a los problemas. Nadie es mejor que el otro, sólo somos diferentes.
Hacer la diferencia es el secreto. En esto baso mi mensaje.
Tanto en los negocios como en nuestras vidas privadas hacer la diferencia es el camino más cercano hacia el éxito. Me refiero a hacer la diferencia desde una perspectiva positiva, con Dios por delante, voluntariosa, creativa, solidaria y llena de amor hacia nuestros semejantes y el mundo que nos rodea.
Te invito a hacer la diferencia por tu familia, por tu pueblo y por nuestro Puerto Rico. Hagámoslo con la esperanza de ser mejor cada día.
Con nuestra fe puesta en Dios, con sentimientos y actitudes positivas de prosperidad y trabajando, haremos la diferencia. Solo así, algún día, miraremos al pasado y nos sentiremos orgullosos de nosotros, de nuestras acciones y de lo que hemos forjado.
Por: Héctor R. Rivera Ruiz
Empresario Pepiniano
La culpa fue mía
Por Gilberto Bustamante
La culpa fue mía... porque he de negarlo,
Pero es muy tarde para remediarlo.
Recuerdo que siempre alegre y festivo,
venía a buscarme, y a jugar conmigo,
Más yo tuve siempre solo duras frases:
“Quítate muchacho, no ves lo que haces”...
y el pobre chamaco marchábase triste
diciendo entre dientes: “Mi padre no existe”.
Nunca le faltó el pan y el abrigo,
Pero en este su padre,
nunca halló un amigo.
Nunca tuve tiempo, que fatal error,
no fui de mi hijo su amigo mejor.
Era inteligente, a todos gustaba,
en sus profesores cariño encontraba.
Pasaron los años, la escuela, el colegio,
aquel chavalito se hizo hombre regio.
Un día siniestro, que muy pocos lo evitan,
perversos amigos, le dieron la hierba maldita.
Y desde entonces todo marchó cuesta bajo,
pastillas y drogas tomó sin trabajo.
Y aquel mozo a causa del vicio,
bajo a lo más hondo, hasta el precipicio,
De tumbo en tumbo por ese camino,
pronto convirtiese en vil asesino.
Hoy purga sus penas su negro pecado,
en los calabozos tras el enrejado.
Y yo sigo libre, que horrible ironía.
Si... de todo ello la culpa es mía,
¡Por qué he de negarlo!
¡ Pero ya es muy tarde para remediarlo!
Hoy hay muchos padres también como yo,
que a sus tiernos hijos no brindan amor.
Escúchame atento, esto que te digo:
“Sé para tu hijo el mejor amigo.”
Que no se repita esta triste historia,
protege a tus hijos del fango y la escoria.
La culpa fue mía, porque he de negarlo...
¡Pero ya es my tarde para remediarlo!




